"Te doy mis ojos" ...¿También mis oídos?
Te doy mis ojos

Creo que en el mundo en el que vivimos, tener la noción de la existencia de la violencia en contra de las mujeres es un tema en boca de muchos, pero en oído de pocos. Sabemos que existe dicha violencia, y muchas veces lo sentimos como algo abstracto, presente pero no tangible en muchas esferas, y desgarrador en otras, creo que es en oportunidades como en esta película que nos permitimos ver casos concretos en cómo se ejerce la violencia y esto nos permite hacernos más concientes. La película me gustó tanto, que a pesar de que no la pude acabar de ver en las exhibiciones en la escuela, no pude aguantarme las ganas de saber cómo terminaría la cinta, por eso opté por rentarla y verla completa. Lo cual creo que fue lo correcto, porque quedarse con una visión parcial de la película sería muy pobre.
En la cinta podemos apreciar mentalidades y circunstancias femeninas muy distintas, y cómo éstas conviven en un mismo espacio. Por ejemplo, la visión de la hermana, la madre y la protagonista, son muy diversas, y cada una nos hace entender múltiples puntos de vista. La mamá la visión conservadora y la hermana más liberal, extremos que nos permiten reforzar la idea de que ser mujer tiene muchos idiomas, que se construyen, y que a pesar que la educación esencial de la familia es importante, tampoco es determinante, la hermana pudo crecer con ideas propias e incluso en contra de las de su mamá.
La protagonista muestra la transición entre estas posturas, de ser una mujer que estaba siempre a lado de su esposo y resignada en un principio a la vida que llevaba, a ser la mujer independiente que se importa a sí misma y le gusta superarse, por el simple hecho de creerse mejor que ella misma, sin demostrarle nada a nadie más. Este personaje está en constante transición hasta que llega el momento que tiene que optar por alguna de las dos opciones, que tristemente no muchas veces se pueden combinar. Sería ideal, que el estar junto a un esposo, no fuera excluyente de crecer como mujer, como persona, pero aquí demuestran el extremo en el que si lo es.
Un aspecto que me gustó mucho ver en la película, fue el tratado del esposo, manejar el hecho de que lo que él hace es un trastorno, que necesita de ayuda médica o psicológica, y que decir “te juro que voy a cambiar”, no es suficiente, vivir con eso también es muy difícil, un postulado que es duro creer, pero que a veces es muy cierto, es que la gente no cambia, la gente es una sutil construcción de día a día, que cambiar algo en esa estructura es muy difícil, si no es que imposible. El amor puede llegar a cegar, pero el verdadero amor es el que abre los ojos, cuando ella regresa con él, se ve cegado por su enamoramiento, por su pasado, pero el verdadero amor, el que es hacia ella misma y también a su hijo, es la que la ayuda a salir y ponerle alto al infierno que ella esta viviendo.
Considero que es una película de gran valor que nos permite reflexionar de verdad qué es lo que estamos viviendo, así como se llega a decir “quien salva una persona, salva el mundo”, también quien maltrata a una persona, maltrata el mundo. Es tiempo que el tema de la violencia de las mujeres, traspase de ser un tema “en boca de todos”, y que se traduzca a un tema que sea en oídos de todos, para que llegue al interior y pueda provocar acciones inmediatas que logren efectos a corto y largo plazo.
