Seminario con Helmut Dubiel
En el seminario Helmut Dubiel expuso sus ideas acerca de cómo ha sido la historia y la evolución de la crítica en los últimos tiempos. Mencionó los factores que han ido construyendo este concepto, como fue la época de la Posguerra, y también buscó dar sugerencias acerca del futuro del mismo. La teoría crítica de la sociedad, dio fin a la tradición socialista que se iba construyendo en las primeras décadas del siglo. En esta tradición, el intelectual se veía a sí mismo como el vocero de los trabajadores, como comunicadores de la conciencia trascendental de clase, pero sin embargo no era una voz propia. A los trabajadores se les veía con la dualidad de ser un cuerpo organizado en el cual había la encarnación de la miseria humana, y por el otro lado como el monopolio de ser víctimas contra el poder, y tener el monopolio de lo revolucionario, de la capacidad de transformación.
Con el transcurso de los años, acontecimientos como la teoría crítica en 1926, ante la propaganda masiva fascista (nazi), la escuela de Frankfurt, el milagro económico de la Alemania post-Hitler donde existía una economía floreciente, la economía funcional, es decir el capitalismo, el neoliberalismo, el triángulo Keynesiano, etc, cambiaron el rumbo de este concepto. Se popularizó a tal nivel, que antes era concedida a cierto grupo de intelectuales, y ahora se desdibujan los límites, se “des-limitan” como lo diría Helmut Dubiel, existe una devaluación de lo intelectual, que antes eran considerados como los héroes de la Modernidad. Ahora existe una cacofonía, en la que cualquiera critica a la sociedad y las voces se neutralizan unas a otras. Esto puede ser difícil porque esta crítica puede dejar de ser constructiva y no proponer nada.
En la sesión de preguntas, se permitió un mejor diálogo y profundidad en los temas. Habló de la Democracia como una creatividad colectiva, que es necesario estar concientes de los que nos hacemos unos a otros. En lo personal, me surgieron varias preguntas que pude realizar y que contestó de manera muy abierta, inteligente y agradable. Mi cuestión era cómo educar a los países que no han vivido una guerra de la dimensión de las Guerras Mundiales en Europa, para que sepan valorar los recursos y puedan prevenir catástrofes, y lo que contestó fue que cada país y nación tiene un horror muy particular, el “horror es humano y no nacional”, debemos aprender de todas las tragedias aunque no ocurran en nuestro territorio. Es cierto que la base está en la educación, pero él encuentra fallas en estos sistemas educativos, donde a los niños se les enseña un orgullo de su pasado, pero el error está que ese orgullo está por encima de otros. Los “traumas” son la potencia de una sanación del pasado, después de estos sucesos se necesita una incubación de una Identidad en Equilibrio, donde se quiera lo bueno y lo malo, como un principio de auto-responsabilidad para el futuro. Por eso el establece la necesidad de “Cultivar Conflictos”, pero de manera pacífica en la que no se pierda el control, pues es conforme a esta asociación y disociación es que se va creando la cohesión en la sociedad.
El seminario fue agradable y se pudieron contestar muchas preguntas que permitieron ahondar en temas muy interesantes y provechosos. Por último, nos dio consejos que siente que son básicos para nuestro éxito profesional: por una parte mejorar las habilidades técnicas, hablar idiomas y desarrollarnos en las computadores; pero también lo más importante: VIVIR MI VIDA, HABLAR CON LA GENTE, Y VIAJAR, porque eso es lo que te permite ser socialmente experimentado y nos dará todas las herramientas que necesitemos.
